La muerte de Ángel, el nene de cuatro años que conmocionó a toda la Argentina, sigue generando repercusiones. En las últimas horas, Eduardo Feinmann se expresó con dureza sobre el accionar de la Justicia y de las profesionales que intervinieron en el caso, en especial las psicólogas que participaron del proceso.
Durante su programa, el conductor no ocultó su indignación y fue categórico al referirse a lo ocurrido: “Ahora están preocupadas aparentemente por su seguridad personal, ustedes pueden volver a su casa... El chiquito Ángel está en una tumba, ustedes lo mandaron a la muerte, al matadero lo mandaron directamente”, lanzó.
El informe preliminar del Cuerpo Médico Forense de Chubut reveló datos estremecedores: el niño presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos aplicados de manera reiterada y focalizada, sin lesiones en otras partes del cuerpo. Esta información refuerza la hipótesis de una agresión sistemática. Por el hecho están detenidos la madre y el padrastro del menor, quienes ya declararon ante la Justicia.
Las críticas al accionar previo
En ese contexto, Feinmann apuntó directamente contra las decisiones que definieron la situación del niño antes de su muerte y cuestionó el rol de quienes intervinieron en el caso.









