"Pensé que una vez que estuviera condenado él iba a estar tranquilo, no me iba a molestar y yo iba a poder seguir con mi vida. Ni siquiera imaginaba que iba a tener que volver a hablar de estos temas en televisión. Pero pareciera que no. La violencia sigue siendo constante", manifestó.
La joven sostuvo que el miedo continúa presente en su día a día y que el hostigamiento no cesó pese a que Martínez permanece privado de su libertad.











