Un informe de NBC News reveló los supuestos privilegios a los que tendría acceso el músico mientras cumple su condena en una prisión federal de Nueva Jersey.
La vida deSean “Diddy” Combs dentro de una prisión federal de Estados Unidos volvió a quedar bajo la lupa. Un informe periodístico reveló que el rapero de 56 años tendría acceso a alcohol, un teléfono celular de contrabando, comidas especiales y hasta masajes, además de contar con otros reclusos que realizarían diferentes tareas para él.
El músico se encuentra en la Institución Correccional Federal Fort Dix, en Nueva Jersey, donde cumple una condena de 50 meses de prisión por dos cargos vinculados al transporte de personas para ejercer la prostitución.
Según una investigación de NBC News basada en el testimonio de cuatro fuentes, Combs gastaría miles de dólares por mes para mantener ciertas comodidades dentro del establecimiento penitenciario.
Uno de los elementos que más llamó la atención fue un video difundido por el medio estadounidense en el que aparentemente se observa al artista utilizando un celular, un objeto cuyo uso está prohibido para los reclusos.
“Esto no es algo normal que ves en la cárcel. Esto es algo de ricos”, aseguró uno de los hombres consultados. Y agregó: “Parece una locura, pero, de nuevo, es Diddy”.
De acuerdo con los testimonios recogidos por NBC News, el rapero habría organizado una suerte de red de personas que se ocupan de diferentes aspectos de su vida cotidiana.
Algunos internos cocinarían y limpiarían para él, mientras que otros se encargarían de lavar su ropa. Incluso, según el informe, habría quienes le realizarían masajes de estilo chino.
Diddy fue captado con un celular
Las fuentes también sostuvieron que un recluso limpiaría el inodoro y la ducha antes de que Combs los utilizara. A la hora de comer, supuestamente le prepararían platos especiales, entre ellos pollo al curry, pizza y empanadas, mediante un sistema de calefacción improvisado.
Otro de los presuntos privilegios sería el acceso a bebidas alcohólicas durante los fines de semana. Uno de los informantes afirmó haber compartido coñac Hennessy con él. “Claro que sí, bebí con él”, sostuvo.
Además, varias fuentes aseguraron que Combs tendría acceso a un teléfono celular de contrabando, desde el cual ingresaría a Instagram y recibiría contenido de carácter sexual que, según esos testimonios, le enviaría una expareja.
El reporte también afirma que el artista tendría una tableta modificada que le permitiría acceder a contenidos que normalmente no estarían disponibles. Entre ellos habría visto películas, documentales y hasta la docuserie de Netflix Sean Combs: The Reckoning.
El rapero obligaría a otros presos a que hagan sus tareas de limpieza
Los testimonios recogidos por el medio aseguran, además, que otros internos guardarían tanto su teléfono como la gran cantidad de correspondencia que recibe de sus seguidores. “Es tanto lo que recibe. No tiene espacio para ello”, explicó una de las fuentes.
El informe de NBC News también sostiene que Combs habría obtenido Remeron, nombre comercial de la mirtazapina, a través de otros presos. Al tratarse de un medicamento de prescripción, esta afirmación forma parte de las acusaciones recogidas por el medio y no fue confirmada oficialmente por las autoridades penitenciarias.
Qué respondió el entorno de Sean “Diddy” Combs
Tras conocerse el informe, un portavoz del rapero cuestionó la cobertura sobre las condiciones en las que cumple su condena.
“El continuo escrutinio de cada detalle mundano de la vida de Sean Combs en prisión ha llegado al punto en que los medios caracterizan la vida ordinaria en prisión como noticia”, señaló.
Además, aseguró que “la única verdadera noticia es que Sean continúa cumpliendo su condena dentro de las reglas y espera pacientemente la decisión del tribunal sobre su apelación”.
La Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos, por su parte, evitó pronunciarse sobre las condiciones particulares de detención de Combs y sobre posibles investigaciones vinculadas con su caso.
El organismo sí señaló que el ingreso de contrabando, incluidos teléfonos celulares, drogas y armas, representa un desafío para las instituciones penitenciarias y confirmó que los presos no tienen permitido utilizar celulares.
Combs fue detenido por agentes federales en septiembre de 2024 y posteriormente enfrentó un proceso judicial por distintos cargos. Finalmente, fue condenado por dos cargos de transporte para participar en prostitución y sentenciado a 50 meses de prisión.