Un nuevo cambio en las condiciones meteorológicas vuelve a poner en escena una palabra que cada vez aparece con mayor frecuencia en los pronósticos: ciclogénesis. El fenómeno está asociado con el desarrollo o la intensificación de un sistema de baja presión y puede generar lluvias persistentes, tormentas y fuertes vientos.
Durante esta semana, distintas regiones de la Argentina atraviesan los efectos de un sistema de estas características, con precipitaciones y viento, especialmente sobre sectores del Litoral y el noreste. Detrás de su desplazamiento también avanzará aire más frío, por lo que se espera un descenso de las temperaturas.
Pero, ¿qué es exactamente una ciclogénesis y por qué puede provocar un cambio tan marcado en el tiempo?
Aunque su nombre puede resultar alarmante, se trata de un proceso meteorológico conocido y estudiado. No significa necesariamente que se forme un fenómeno extremo ni debe confundirse automáticamente con un huracán. La clave está en la presión atmosférica.

¿Qué es una ciclogénesis y cómo se forma?
La palabra permite entender buena parte del fenómeno: “ciclo” hace referencia a un ciclón o sistema de baja presión, mientras que “génesis” significa origen o formación.
Por lo tanto, la ciclogénesis es el proceso mediante el cual se forma o intensifica un centro de baja presión en la atmósfera.











