En el corazón de Capadocia, en el poblado neolítico de Tepecik-Çiftlik, ubicado entre dos grandes yacimientos de vidrio volcánico, se recuperaron once puntas de obsidiana con diseños grabados de forma exclusiva. Estas piezas forman parte de un conjunto más amplio: de los miles de puntas de flecha de obsidiana encontradas en la región, solo 54 presentan este tipo de marcas.
Las investigadoras Alice Vinet, de la Universidad de Aix Marsella, y Denis Guilbeau, del Ministerio de Cultura de Francia, examinaron todas las puntas grabadas bajo microscopio y intentaron reproducir los trazos. Comprobaron que para dejar esas marcas sobre la superficie lisa de la obsidiana hacía falta pasar reiteradas veces un fragmento de sílex. Eso hace muy improbable que se tratara de rayones accidentales.
Las puntas con incisiones tienen el mismo tamaño y forma que las que no llevan ninguna marca. Tampoco aparecieron en contextos especiales, como tumbas. Además, muestran un desgaste similar al de las piezas sin grabar, lo que indica que se usaron de la misma manera.











