Científicos del centro RIKEN de Japón analizaron miles de genomas y encontraron evidencia de un tercer grupo ancestral que hasta ahora había pasado desapercibido. Este hallazgo desafía la teoría clásica de doble origen que dominó durante décadas y sugiere que la población japonesa actual es más compleja de lo que se creía.
Durante mucho tiempo se pensó que los japoneses descendían principalmente de dos linajes: los jomon, cazadores-recolectores antiguos, y los migrantes del este asiático continental que trajeron la agricultura del arroz. Sin embargo, el nuevo estudio con secuenciación completa del genoma de más de 3.200 personas de distintas regiones del país revela un panorama distinto.
Los investigadores detectaron señales genéticas claras de un tercer ancestro vinculado al noreste asiático y, especialmente, a los antiguos emishi del noreste de Japón. Esta componente se concentra más en el norte y disminuye hacia el oeste del archipiélago.
Diferencias regionales marcadas
El análisis mostró variaciones interesantes según la geografía. En Okinawa, la herencia jomon llega al 28,5% de las muestras, mientras que en el oeste de Japón baja al 13,4%. En cambio, el oeste presenta mayor conexión genética con poblaciones han chinas, coherente con las migraciones importantes que ocurrieron entre los años 250 y 794 de nuestra era.













