Gran Hermano volvió a estar en el centro de la polémica. Esta vez, las sospechas de “acomodo” reavivaron el fuego dentro de la casa más vigilada del país. Una charla entre participantes detonó un escándalo que forzó a la producción a intervenir en vivo con un comunicado tajante.
Todo comenzó cuando Sandra Priore, en una conversación en voz baja con Lourdes, deslizó que Eugenia Ruíz habría tenido ventajas para ingresar a la casa. Según dijo, la santiagueña decidió no sumarse en la primera tanda de participantes para pasar las fiestas con su hijo, y eso –sugirió Sandra– solo era posible si tenía algún tipo de arreglo con la producción.
Sandra Priore insinuó favoritismo y desató la tormenta
“Correcto. Esta va a terminar igual que Chiara, que era íntima del que manejaba el confesionario”, sentenció Priore. La respuesta de Lourdes dejó ver la sospecha: “¿Entonces tenía gente conocida?”.












