El reciente operativo realizado en dos depósitos de la empresa de comidas "Di Metro", en Córdoba, generó controversia y diferentes versiones sobre los hechos. El dueño de la empresa, Juan Pablo Gerchunoff, negó las acusaciones de encierro y malos tratos hacia los empleados, ofreciendo su perspectiva sobre lo ocurrido.
El operativo, llevado a cabo el 5 de diciembre de 2024, se desarrolló tras la denuncia del gremio UTGHRA, que alertó supuestos trabajadores encerrados en depósitos ubicados en la calle Kingsley. Según las autoridades, se encontraron 27 personas hacinadas, pero Gerchunoff explicó que las imágenes difundidas muestran empleados en el comedor durante un breve apagón, lo que habría dado lugar a malentendidos.

En una entrevista, Gerchunoff se mostró consternado por la situación y lamentó lo que consideró un escrache público hacia su empresa. Aclaró que las áreas donde estaban los trabajadores eran espacios de descanso y negó que se los mantuviera encerrados. "No había encierro ni malas condiciones, todo se trató de una confusión" dijo el empresario.
Respecto a las condiciones laborales, Gerchunoff reconoció que algunos empleados no estaban registrados formalmente, situación que atribuyó a dificultades económicas. Sin embargo, negó cualquier intención de maltrato o explotación, asegurando que los trabajadores eran tratados como parte de una familia.










