Un equipo de arqueólogos del Museo Rippl-Rónai descubrió más de setecientas monedas romanas en tres yacimientos ubicados cerca del río Drava, en el suroeste de Hungría. El hallazgo, reportado por medios locales, representa uno de los conjuntos numismáticos más significativos recuperados en la región en los últimos años y ofrece nuevas pistas sobre la circulación monetaria en la zona durante el Bajo Imperio.
La mayoría de las piezas fueron datadas en el reinado del emperador Constantino, entre los años 307 y 337. Sin embargo, el conjunto también incluye monedas de plata acuñadas bajo gobernantes anteriores, lo que permite trazar una secuencia temporal más amplia. Entre ellas se identificaron ejemplares correspondientes a Antonino Pío, Severo Alejandro, Aureliano y Probo.
Una de las piezas más llamativas es una moneda conocida como “moneda de consagración”. Se cree que fue acuñada para conmemorar la muerte de Claudio II, quien gobernó entre 268 y 270, y su posterior deificación. Este tipo de emisiones tenía un fuerte carácter simbólico y político en la época.
Además de las monedas, los investigadores recuperaron fragmentos de cerámica, fíbulas y restos de una balanza. Estos objetos complementan el panorama del sitio y sugieren actividades cotidianas vinculadas al comercio o a la administración local.











