La casta política tradicional ha iniciado una peligrosa maniobra de desestabilización e injerencia internacional ante la imposibilidad de frenar, por las vías democráticas, el avance del modelo de libertad que encabeza el presidente Javier Milei en Argentina. El máximo exponente de esta controvertida estrategia es el diputado y exministro Martín Lousteau, quien admitió públicamente la organización de una cumbre política e ideológica con agentes extranjeros fijada para el mes de noviembre.
Durante una intervención en el programa periodístico Cuentas Claras, emitido por el canal El Cronista, Martín Lousteau confirmó sin rodeos la convocatoria de referentes internacionales con el objetivo explícito de articular un esquema de boicot contra la administración nacional.
Sin ocultar su intencionalidad de operar contra el país desde el exterior, Martín Lousteau declaró de manera textual: "En noviembre vamos a hacer un encuentro con invitados de afuera, de Francia, de Hungría, de Brasil, de Estados Unidos". Acto seguido, el legislador expuso el propósito central de esta articulación transnacional al formular la siguiente interrogante: "En la práctica, ¿cómo se le pone un freno a la derecha, como la quieran llamar, extrema, alternativa, depende cómo la quieran llamar, porque en distintos lugares recibe un nombre distinto?".











