Una sección de unos 20 metros bajo el hospital Hôtel-Dieu, cerca de Notre Dame, muestra rastros de incendio entre el 200 y el 10 a.C., en sintonía con el relato de César sobre la quema de la ciudad gala.
En el centro mismo de París, debajo del hospital Hôtel-Dieu ubicado en la Île de la Cité, los trabajos de excavación sacaron a la luz una sección de muro de unos 20 metros de largo. El hallazgo se produjo muy cerca de la catedral de Notre Dame y podría corresponder a las antiguas murallas de Lutetia, el asentamiento original de la tribu gala de los parisii.
La estructura apareció en un sector que hasta ahora había entregado pocos restos de esa etapa tan temprana. Los especialistas vinculan el muro con las defensas de la ciudad previa a la conquista romana. El lugar, en pleno corazón de la isla que siempre fue el núcleo de la urbe, le suma valor al descubrimiento.
Junto al muro se recuperó material carbonizado. Los análisis de datación por carbono ubican el incendio de ese material entre el 200 y el 10 antes de Cristo. Ese rango temporal resulta clave porque se solapa con un episodio narrado por Julio César en sus Comentarios sobre la Guerra de las Galias.
El general romano cuenta que los galos quemaron su propio pueblo antes de enfrentar a las legiones en la Batalla de Lutetia, ocurrida en el 52 a.C. La coincidencia entre la evidencia material y el relato histórico genera una expectativa particular entre los investigadores.
Un posible testimonio de la Lutetia gala
La ministra de Cultura de Francia, Catherine Pégard, calificó el hallazgo con cautela pero con entusiasmo. “Podríamos estar ante uno de los restos más importantes jamás descubiertos para comprender la Lutetia gala”, afirmó. Y agregó: “La cautela científica aún requiere que verifiquemos su función y su cronología, pero la convergencia de evidencias es particularmente notable en esta etapa”.
Los parisii ocupaban la región mucho antes de la llegada de Roma. Su asentamiento, conocido como Lutetia, se asentaba sobre la isla y las márgenes del Sena. Con el tiempo, esa pequeña ciudad gala se transformó en el embrión de la París actual. Por eso cualquier resto que pueda asociarse a ese período adquiere un valor excepcional.
Hasta el momento no se ha confirmado de manera definitiva que el muro haya formado parte de las murallas defensivas. Los arqueólogos deberán precisar su función exacta y afinar la cronología. Sin embargo, la ubicación, la datación del incendio y el contexto histórico ya dibujan un escenario coherente.
El descubrimiento se suma a una larga serie de hallazgos que, de a poco, van reconstruyendo el pasado más remoto de la capital francesa. Cada nuevo vestigio bajo el suelo de la Île de la Cité permite entender mejor cómo era la vida en la etapa previa a la romanización.
La importancia de la verificación científica
Los trabajos continúan. Los especialistas enfatizan que todavía falta confirmar varios aspectos del muro. La convergencia de evidencias resulta llamativa, pero la ciencia exige pruebas adicionales antes de cerrar el caso. La presencia de restos quemados y su datación constituyen un punto de partida sólido.
Si las próximas investigaciones ratifican la hipótesis, el muro se convertiría en uno de los testimonios más concretos de la Lutetia gala. Hasta ahora, los restos de ese período son escasos y fragmentarios. Un tramo de muralla de estas dimensiones ofrecería una escala distinta para estudiar el urbanismo y las defensas de la ciudad primitiva.
La proximidad con Notre Dame también le otorga un valor simbólico. El sector que hoy concentra algunos de los monumentos más visitados de París guarda, apenas unos metros debajo, las huellas de un poblado mucho más antiguo. Esa superposición de capas históricas es una de las características más ricas del subsuelo parisino.
Por ahora, el hallazgo permanece bajo estudio. Las autoridades culturales francesas siguen de cerca cada avance. La posibilidad de estar frente a un resto de la primera ciudad de los parisii mantiene en vilo a arqueólogos e historiadores. La cautela científica marca el ritmo, pero la expectativa es alta.