Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Bolonia alcanzó el fondo de un antiguo pozo etrusco en el sitio de Kainua, cerca de Marzabotto, en Italia, y encontró un conjunto de objetos de bronce junto a dos esqueletos humanos. El hallazgo se produjo durante la trigésima novena campaña de excavaciones en el lugar, en el recinto religioso de la antigua ciudad.
El pozo sagrado se ubicaba cerca de dos templos dedicados a Tinia y Uni, equivalentes etruscos de Júpiter y Juno. Según los investigadores, el pozo estaba especialmente asociado a Uni. Entre los materiales recuperados figuran estatuillas de bronce y una placa del mismo metal.
La arqueóloga Elisabetta Govi, de la Universidad de Bolonia, interpreta que los objetos de bronce fueron arrojados al pozo como ofrendas. El objetivo habría sido garantizar un buen suministro de agua en los momentos iniciales de la fundación del asentamiento, hacia finales del siglo VI o comienzos del V a.C.
Los restos humanos, en cambio, corresponden a un período posterior. Los especialistas consideran que fueron depositados durante un ritual ceremonial que marcó el cierre oficial del pozo. Este acto habría sellado de manera simbólica el uso del espacio sagrado.
Ritos de fundación y religiosidad etrusca
Govi destacó el valor de estos hallazgos para comprender mejor las prácticas religiosas etruscas. “Los resultados de esta campaña de excavación enriquecen nuestro conocimiento de los ritos de fundación de las ciudades etruscas y de la religiosidad etrusca con nuevos y preciosos detalles”, afirmó la investigadora.
El hecho de que el pozo estuviera ligado a Uni refuerza la idea de que las deidades femeninas desempeñaban un papel central en los cultos relacionados con el agua y la fertilidad del territorio. La presencia de los dos esqueletos en el fondo sugiere que el cierre del pozo no fue un simple abandono, sino un acto ritual cargado de significado.
Estos datos se suman a otros hallazgos similares en contextos etruscos, donde pozos y cisternas a menudo funcionaron como espacios de ofrenda a lo largo de siglos. En este caso, la combinación de materiales de fundación y restos del momento de clausura ofrece una secuencia ritual más completa.
Un sitio clave para entender Kainua
Kainua, cerca de la actual Marzabotto, fue un centro etrusco importante en la región. Las excavaciones de la Universidad de Bolonia llevan décadas revelando la organización urbana y religiosa de la ciudad. El pozo se encontraba en el área sagrada, lo que confirma su carácter ceremonial desde el inicio del asentamiento.
Los objetos de bronce, al haber permanecido en el fondo del pozo, se conservaron en condiciones relativamente favorables. Su estudio permitirá avanzar en el conocimiento de las técnicas metalúrgicas y de las representaciones votivas etruscas de esa época.
La campaña que culminó con este hallazgo consolida la relevancia del sitio para la arqueología etrusca. Cada nueva pieza y cada resto humano recuperado aportan matices sobre cómo aquellas comunidades construían su relación con lo sagrado y con el entorno natural.