Laura Ubfal habría sido suspendida del panel de Gran Hermano Generación Dorada, el reality que se emite por Telefe. La medida se tomó luego de que la periodista cuestionara abiertamente el formato y la producción del programa.
La información fue dada a conocer por Paula Varela en Lape Club Social Informativo, de América TV. Allí aseguró que “a esta hora, Laura Ubfal está suspendida del programa” y que el enojo de Martín Borrillo y Santiago del Moro “esta vez es muy grande”.
Según detalló Varela, la panelista no regresará hasta que Santiago del Moro lo decida. “Me vuelven a decir: falta un mes para que termine el programa, así que hay que ver qué hacen. No va a volver hasta que Santiago quiera”, explicó.
La periodista también señaló que Ubfal viene denunciando que el formato “está sucio, que no es transparente, que está todo maniobrado” y que “las cosas que suceden al aire no son reales”.
El descargo de Laura Ubfal
Este jueves 6 de agosto, después de recibir una carta documento y de enfrentar críticas de La Tora y Eliana Guercio, Laura Ubfal habló en el ciclo La Linterna y puso en duda su continuidad en el reality.
Ubfal reconoció que mucha gente la toma como “paladina de la Justicia” y que se siente engañada o estafada. Sin embargo, aclaró: “Esto es Gran Hermano, todo lo que piensan no es así. Obviamente que puede haber jugadas y movidas porque esto es una producción de tele”.
La panelista recordó que antes de la gala y de la votación mostraron el complot contra Juani Car, y enfatizó que no es ella quien debe impartir justicia: “Yo no soy la Justicia, chicos. Les agradezco la credibilidad, pero yo no lo puedo hacer ni hay por qué hacerla porque es un juego”.
El costo de seguir en el programa
En su descargo, Ubfal admitió que le está costando mucho continuar con esta edición y que la producción lo sabe. “Me está costando mucho seguir adelante con esta edición y lo sabe la producción, es muy difícil”, confirmó.
También se refirió a la dinámica del panel y al clima que se genera fuera de la casa. “A mí no me interesa que todo el resto de los panelistas sean contra mí. El juego no está afuera de la casa, está adentro. Me encantaría poder decir, sacar, poner, pero no soy quien”, expresó.
Sobre el tono que a veces adopta el programa, fue clara: “La maldad, la soberbia, tirar todo por la borda, hablar pestes de la gente, a mí no me gusta”. Y agregó que un Gran Hermano no tendría por qué llegar a tanto.
Finalmente, aludió a la carta documento que recibió sin dar nombres. “Bueno, nada, pavadas que se me dan ganas de decir porque recibí una carta documento. ¿De quién? No les voy a decir. De una jugadora, resulta que es una jugadora que está encerrada en una casa”, cerró, y calificó de ridículo que no se pueda hablar de alguien que firmó un contrato sabiendo que su vida iba a ser expuesta.