En el sitio de Skonager, ubicado en el oeste de Jutlandia, Dinamarca, arqueólogos descubrieron fragmentos de tela de unos 1300 años de antigüedad dentro de la tumba de una mujer vikinga del siglo VIII. El hallazgo, reportado desde Varde, se produjo en dos broches tipo scoop, característicos por su forma cóncava, donde los restos textiles quedaron adheridos tanto en el frente como en el dorso.
Los investigadores del Centro de Conservación de Vejle explicaron que las sales metálicas liberadas por los broches actuaron como un inhibidor natural. Estas sales impidieron que los microorganismos destruyeran las fibras de la tela, un proceso que normalmente borra casi por completo cualquier rastro textil en contextos funerarios de esa época.
Uno de los broches presenta evidencias de reparaciones. Este detalle sugiere que la pieza pudo haber sido un objeto heredado de generación en generación dentro de la familia de la mujer. Se trata de un elemento poco frecuente que aporta información sobre el valor sentimental y social de ciertos adornos personales entre las comunidades vikingas.
La especialista en textiles antiguos Lise Ræder Knudsen se encuentra analizando los escasos restos de tela. Su trabajo apunta a identificar las técnicas de tejido empleadas, los posibles patrones, los colores originales y la calidad del hilado. Estos datos permitirán reconstruir tanto la prenda exterior que cubría a la mujer como la capa interior que llevaba en contacto directo con la piel.













