Una tumba cristiana de más de 1800 años, descubierta en Turquía, conserva una pintura mural que los especialistas consideran la imagen más antigua conocida de Jesús. El fresco lo representa como el Buen Pastor, una figura asociada con la protección espiritual y la esperanza de salvación.
El hallazgo se produjo en la necrópolis de Hisardere, cerca de İznik, la antigua Nicea. Los arqueólogos sitúan la construcción funeraria entre finales del siglo II y comienzos del siglo III, cuando el cristianismo todavía no era una religión oficial del Imperio romano.

Cómo es la antigua imagen de Jesús descubierta en Turquía
La pintura se encuentra en una cámara funeraria subterránea cuyas paredes conservan frescos en buen estado. En la escena central, Jesús aparece como un joven imberbe, vestido con una túnica corta de estilo romano y con un animal sobre los hombros.
La representación se diferencia de las imágenes posteriores que muestran a Cristo crucificado o entronizado. En cambio, presenta una figura cercana y protectora, vinculada con una de las metáforas más importantes del cristianismo primitivo.















