La cantidad de integrantes de una misma familia que habían muerto jóvenes despertó interrogantes sobre qué pudo haber sucedido. La posibilidad de que una enfermedad hubiera afectado al grupo comenzó entonces a ganar terreno.
Fue el análisis de los esqueletos el que aportó una pista fundamental.
Qué encontraron los especialistas en los huesos
La doctora Amira Shaheen examinó los restos óseos y detectó alteraciones compatibles con cuadros de anemia.
Uno de los elementos que más llamó su atención fue la distensión de determinados huesos. Cambios similares también fueron observados en restos atribuidos a la madre de Wahtye.
La especialista comenzó entonces a preguntarse si detrás de aquellas anomalías podía existir una enfermedad capaz de haber afectado a diferentes integrantes de la familia.
“Toda la familia pudo haber muerto a causa de una enfermedad o epidemia, muy probablemente de malaria”, planteó Shaheen al analizar el descubrimiento, según recoge el material oficial sobre el documental Secrets of the Saqqara Tomb.
La malaria es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos del género Plasmodium, transmitidos a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos infectados.
La hipótesis resulta especialmente atractiva debido a las condiciones ambientales del antiguo valle del Nilo, donde la presencia de agua podía proporcionar espacios favorables para los mosquitos transmisores.