Durante las obras destinadas a instalar el futuro Museo de la Corte Suprema, funcionarios del Poder Judicial hallaron varias cajas con material vinculado al régimen nazi. El descubrimiento ocurrió en medio de una mudanza de documentos en el Palacio de Tribunales.
El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, ordenó una revisión inmediata del contenido hallado. Supervisó en persona la apertura de las cajas, que tuvo lugar en un despacho del cuarto piso del edificio.
Acompañaron el procedimiento el Gran Rabino de AMIA, Eliahu Hamra, el director del Museo del Holocausto, Jonathan Karszenbaum, la investigadora Marcia Ras y la conservadora María de la Paz Podestá. También participaron autoridades del Poder Judicial, como Pablo Lamounan, Marcelo Valente y Jessica Susco.
El material hallado tenía un alto contenido propagandístico, con el claro objetivo de difundir la ideología de Adolf Hitler en Argentina. Estuvo oculto durante más de 80 años y, según se constató, llegó al país en plena Segunda Guerra Mundial.















