El caso que ninguna feminista salió a bancar fue el del joven de 20 años que mostró los golpes que le daban y los chats violentos en los que lo amenazaban sus propios padres.
En las últimas horas, Tomás Cataldi, hijo de la influencer Geraldine Mayer, publicó un video en sus redes sociales que rápidamente se volvió viral por la gravedad de las acusaciones que formuló contra sus padres. Sin embargo, como es costumbre, por tratarse de un hombre, ninguna feminista salió a apoyarlo.
En el descargo, el joven de 20 años afirmó haber sido víctima de maltrato psicológico y físico durante gran parte de su infancia y adolescencia. Además, mostró capturas de conversaciones, audios y fotografías que, según explicó, respaldan su versión de los hechos.
Al comenzar el video, Tomás explicó por qué decidió hacer pública su historia después de tantos años.
"Me cansé de estar callado durante 20 años de mi vida. Quería contar cómo sobreviví a mi madre narcisista, manipuladora y a su maltrato psicológico"
El joven actualmente vive de las redes sociales para poder sustentarse
Según relató, durante mucho tiempo prefirió guardar silencio, pero sintió que había llegado el momento de compartir su experiencia para ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
"No todo lo que se ve en las redes sociales es real"
Uno de los principales ejes de su testimonio estuvo relacionado con la imagen familiar que, según sostuvo, se mostraba públicamente.
Cataldi aseguró que existía una gran diferencia entre el contenido que su madre compartía en redes sociales y lo que, según él, ocurría dentro de la vivienda.
"No todo lo que ven en redes sociales es real. Mi mamá publicaba fotos con mi hermana y conmigo aparentando tener una familia perfecta, pero en mi casa me gritaba, me humillaba y me hacía sentir que todo era mi culpa"
A lo largo del video, el joven fue alternando su relato con capturas de chats, mensajes de WhatsApp y audios que atribuyó a integrantes de su familia.
Durante la publicación, Tomás exhibió distintos intercambios que, según explicó, forman parte de las situaciones que vivió durante años.
Entre el material compartido aparecen mensajes donde, de acuerdo con su relato, se le prohibía utilizar determinados espacios de la casa, se cuestionaba su rendimiento escolar y se lo descalificaba.
También difundió un audio en el que se escucha a una mujer, a quien identificó como su madre, recriminándole haber permitido el ingreso de un amigo a la vivienda familiar.
Además, mostró fotografías que, según afirmó, corresponden a lesiones sufridas durante episodios de violencia física.
En otro tramo del video, Tomás aseguró que las situaciones que vivía dentro de su casa terminaron afectando profundamente su salud mental. "Hubo un momento en que intenté quitarme la vida", recordó con dolor.
"En lugar de preguntarme si era feliz o cómo estaba, me decían que estaba loco y que tenían que internarme", continuó recapitulando la violencia que se vivía en su hogar.
Aunque su padre era quien ejercia violencia física, quien más lo insultaba y denigraba era su madre. "A mi papá le pedía que hiciera algo, pero nunca decía nada. La única persona que se tenía que defender de los gritos era yo", sentenció.