La defensa de la conductora solicitó que el video en el que aparece manipulando fajos de dólares quede excluido del expediente por considerar que fue obtenido de manera ilegal.
La investigación que involucra a Jésica Cirio sumó un nuevo capítulo. En las últimas horas, la defensa de la conductora pidió formalmente a la Justicia que el video en el que se la observa manipulando fajos de dólares dentro de un vestidor no sea incorporado como prueba en la causa en la que se investigan presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
El planteo fue presentado por el abogado de la modelo, quien sostuvo que las imágenes no deberían tener validez judicial porque, según afirmó, fueron obtenidas de manera ilegal.
La defensa de Jesica Cirio asegura que se trata de una extorsión
La defensa sostiene que el video proviene de un acceso ilícito
De acuerdo con la presentación realizada ante el juzgado, el material difundido públicamente habría surgido a partir de un acceso ilegítimo a un teléfono celular y sería el resultado de una maniobra extorsiva.
Por ese motivo, la defensa solicitó que el registro audiovisual no pueda ser utilizado como elemento probatorio dentro del expediente.
El pedido se produjo mientras el juez federal Luis Armella continúa ordenando nuevas medidas para determinar el origen, la autenticidad y el contexto en el que fue grabado el video.
En paralelo, durante los últimos días se realizó un allanamiento en la vivienda de Nordelta que Cirio compartía con su expareja, Elías Piccirillo.
La medida había sido solicitada por el fiscal Sergio Mola con el objetivo de inspeccionar el vestidor del inmueble y establecer si coincidía con el ambiente que aparece en las imágenes filtradas.
Actualmente, la propiedad se encuentra alquilada a un productor agropecuario y su esposa, quienes exhibieron el contrato de locación firmado por Piccirillo.
Tras realizar mediciones y registros fotográficos, los investigadores concluyeron que el vestidor de esa vivienda no coincide con el que aparece en el video, por lo que esa hipótesis quedó descartada.
Con esa línea agotada, la pesquisa volvió a concentrarse sobre la casa ubicada en Fincas de San Vicente, donde Jésica Cirio convivió durante varios años con Martín Insaurralde.
Los investigadores buscan establecer si las imágenes pudieron haber sido registradas en ese inmueble y si el vestidor sufrió modificaciones con el paso del tiempo. Para ello, la Justicia ordenó una serie de nuevas medidas destinadas a reconstruir la historia de la propiedad.