La empresaria decidió aclarar los motivos que la llevaron a terminar su relación con el exfutbolista.
Compartir:
La relación entre Ivana Figueiras y Darío Cvitanich duró apenas unos meses, pero alcanzó para convertirse en uno de los temas más comentados del último tramo del año.
Lo que comenzó como una historia de calma después de varias turbulencias terminó envuelto en un torbellino mediático que afectó de lleno a la empresaria, en especial por la presencia constante de Chechu Bonelli, exesposa del exfutbolista.
Figueiras quedó en el centro de la escena desde el momento en que diferentes versiones la ubicaron como la tercera en discordia, pese a que el vínculo entre Cvitanich y Bonelli ya estaba terminado.
Aun así, el cruce de fechas y la falta de claridad en torno al estado real de ese matrimonio la dejaron expuesta en una situación que rápidamente escaló.
El punto de quiebre llegó días atrás, cuando Ángel de Brito difundió un video donde se veía a Ivana junto a su hija menor en un shopping, acompañadas por Cvitanich. La imagen se viralizó en cuestión de horas y puso a la empresaria en un lugar que ella misma describió como “límite”.
En diálogo con A la tarde, Figueiras explicó qué sintió al ver la escena publicada: “Lo que me pasó fue ver un video donde se le veía la cara a mi hija. Yo puedo mostrar lo que quiera porque ella trabaja como modelo de una marca infantil hace años. Pero verla expuesta así, sin esperar ese nivel de exposición, me resultó muy fuerte”.
Ivana Figueiras no habría soportado los planteos de Chechu Bonelli a Cvitanich
Admitió que su primera reacción fue impulsiva: “Me enojé. No debí hacerlo público. Tendría que haber hablado en privado con quien correspondía. Me ganó la emoción y no me tomé esos cinco segundos para respirar”.
Ese enojo terminó por definir su decisión. Figueiras se hartó del clima mediático que la rodeó desde que se la vinculó con el exfutbolista y resolvió cortar la relación.
“Este año hice un proceso personal para encontrar mi mejor versión. Y esto no me suma nada. Mi límite es mi hija; todo lo demás es ruido ajeno”, afirmó.
La empresaria aclaró que no existe conflicto con Cvitanich. Señaló que le tiene afecto y que no pretende exponerlo: “Estoy muy tranquila. Estoy sola. Lo quiero un montón, es una buena persona. Tampoco quiero hablar de él ni que lo sigan involucrando”.