La conductora tomó la palabra en pleno programa y dio detalles sobre la salud de “La Chiqui”, luego de una ausencia que despertó preocupación y versiones cruzadas.
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Tal como estaba previsto, Juana Viale volvió a ponerse al frente de La noche de Mirthaen reemplazo de su abuela, Mirtha Legrand, quien no pudo asistir al programa debido a un cuadro de resfrío. Desde el inicio de la emisión, la actriz se encargó de aclarar la situación y dar detalles sobre el estado de salud de la histórica conductora.
Al comenzar el programa, Juana saludó al público con humor y luego explicó el motivo de la ausencia de su abuela: “Hola, buenas noches. ¡Cuántos aplausos! Pensar que somos todos los mismos”, lanzó con ironía.
Acto seguido, llevó tranquilidad sobre la salud de Mirtha: “Bueno, como saben, estoy acá porque mi abuela está enferma, tiene tos, un resfrío”, contó.
Sin embargo, dejó en claro que no se trata de una situación grave y que su recuperación avanza favorablemente: “No se preocupen, que el sábado que viene ella va a estar acá. Así que yo le estoy manteniendo calentito su lugar”, aseguró.
Incluso, aprovechó para enviarle un mensaje al aire: “Abuelita, te mando un beso gigante, que nos estás viendo. Pronta recuperación para vos, que ya estás recuperada, en verdad”, expresó.
Más allá de la información sobre la salud de la diva, Juana protagonizó un momento descontracturado cuando lanzó un reclamo en vivo al equipo del programa. Mientras recibía elogios desde detrás de cámara, reaccionó con humor: “Todo lo que no me hacen a mí. ¡No lo puedo creer, estoy asombrada!”, dijo.
Y fue por más: “Son unos vendidos ustedes, ¡Dios mío! El público no sabe, pero yo trabajo con todos ellos que están detrás de cámara y no saben toda la fiesta que le hacen a mi abuela, que a mí no me la hacen”, agregó entre risas.
No es la primera vez que Juana Viale ocupa el lugar de Mirtha Legrand, ya que en distintas oportunidades supo reemplazarla cuando la conductora debió ausentarse. Una de las más extendidas en el tiempo fue durante la cuarentena del coronavirus, en la que la conductora de 99 años era considerada una persona de riesgo y no podía pisar sus amados estudios de televisión.