¿Cómo funcionará el sistema?
El mecanismo será sencillo. En distintos puntos de la basílica se colocarán códigos QR. Al escanearlos, los asistentes accederán a una plataforma web —sin necesidad de descargar aplicaciones ni utilizar dispositivos adicionales— donde podrán elegir su idioma y seguir la traducción en formato texto o audio, en tiempo real.
Detrás del desarrollo se encuentra la empresa italiana Translated, en colaboración con Carnegie-AI LLC y el investigador Alexander Waibel.
La tecnología utilizada se basa en un sistema de IA llamado “Lara”, entrenado con grandes volúmenes de datos multilingües para ofrecer traducciones simultáneas con foco en la precisión semántica y el contexto, especialmente en discursos religiosos.












