El presidente Javier Milei invitó oficialmente al papa León XIV a visitar la Argentina este año. La carta fue entregada por el canciller Pablo Quirno durante su visita a El Vaticano, en el marco de una agenda bilateral que incluyó reuniones con autoridades de la Santa Sede.
Según fuentes oficiales, la posibilidad de que el Sumo Pontífice concrete el viaje es elevada y podría definirse en los próximos meses. Desde el Gobierno estiman que existen “un 70% o más de probabilidades” de que la visita se realice hacia fin de año, en el último trimestre.
“La relación entre la Argentina y la Santa Sede atraviesa un excelente momento”, señaló Quirno tras el encuentro. El propio Milei replicó el mensaje en sus redes sociales, marcando la relevancia institucional del gesto y el interés personal del mandatario en fortalecer el vínculo.
Un contexto internacional favorable para la visita
En Casa Rosada consideran que 2026 es una ventana ideal para que el Papa viaje al país, ya que no habrá elecciones nacionales ni en Argentina ni en otros posibles destinos latinoamericanos como Perú y Uruguay. Este factor es clave, dado que las visitas papales combinan una dimensión espiritual con una fuerte carga diplomática y protocolar.
León XIV —Robert Prevost— mantiene un vínculo profundo con América del Sur: desarrolló gran parte de su vida sacerdotal en Perú y fue nombrado obispo de Chiclayo por el papa Francisco. Esa cercanía regional facilita el acercamiento con la administración de Milei.
Además, el Pontífice ya comenzó a desplegar su agenda internacional con viajes a Turquía y Líbano, y evalúa nuevas giras por África y Europa. Sin embargo, descartó viajar este año a Estados Unidos, su país natal, para evitar cualquier lectura política en medio del calendario electoral norteamericano.









