Una amistad que nació entre tensiones
"Con Antonio empezamos re mal, tenía un carácter tremendo", confesó Polino en charla con Marcela Tauro. Pero todo cambió cuando Gasalla se mudó cerca de su casa y empezaron a hablar a diario.
Durante 15 años, compartieron charlas telefónicas todos los días. "Nos reíamos de la gente", recordó entre lágrimas. Hoy, al pasar por su antigua casa, Polino siente el vacío: "Ya no está… es una pérdida muy grande".














