La reciente muerte de Antonio Gasalla a los 84 años no solo generó conmoción en el mundo del espectáculo, sino que también desató una disputa en torno a su herencia. Su hermano Carlos y sus sobrinos son sus herederos directos, con quienes mantenía una relación cercana.
El actor poseía una propiedad en Recoleta que intentó vender sin éxito. Expertos inmobiliarios consideraron que el precio que pedía estaba por debajo del valor de mercado. Además de este inmueble, Gasalla era un coleccionista de arte, antigüedades y objetos de gran valor, muchos de los cuales fueron sustraídos a lo largo del tiempo en un robo sigiloso.
Un patrimonio en disputa
En este contexto, surgieron señalamientos contra Miguel Ángel Pierri, abogado que estuvo junto a Gasalla por más de 24 años. Las sospechas apuntan a su posible intervención en cuestiones patrimoniales, aunque él niega categóricamente cualquier acusación.











