La finca, de 5,2 hectáreas, fue durante años símbolo del estilo de vida de Tinelli. Con una mansión de nueve suites, piscina climatizada, gimnasio, casas de huéspedes, senderos privados y una cancha de fútbol profesional (por donde incluso pasó Diego Maradona), “Guanahani” fue escenario de veranos soñados, fiestas con celebridades y romances mediáticos. Desde Paula Robles y Guillermina Valdés hasta la actual Millet Figueroa, muchas de las parejas del conductor pasaron por esa playa casi privada donde solía compartir mates frente al mar y momentos únicos.
La propiedad había sido adquirida por Tinelli en los años 2000 al financista Willy López, y reconstruida junto a Paula Robles. El nombre “Guanahani” remite a la primera isla americana donde desembarcó Cristóbal Colón, y durante más de dos décadas fue un refugio personal y social del conductor más icónico de la televisión argentina.













