La batalla legal entre Mauro Icardi y Wanda Nara escaló esta semana a los tribunales de familia. El jugador del Galatasaray S.K. presentó un duro escrito ante la Justicia argentina, en el que expresó su preocupación por una situación que calificó como “inadmisible” y pidió medidas urgentes de protección para sus hijas, Francesca e Isabella.
La denuncia se conoció públicamente luego de que el periodista Gustavo Méndez compartiera fragmentos del documento en sus redes sociales. En el escrito, Icardi solicita la intervención del juez de familia: “Le ruego, señor juez (Hagopián), que exija que mi hija no sea tocada por un extraño”.
Según detalló el futbolista, su reacción surgió tras la viralización de un video en el que se observa a Martín Migueles acariciando a una de sus hijas mientras dormía. Para Icardi, este hecho representa una invasión inaceptable a la intimidad y un riesgo para la seguridad emocional de la niña.













