Cuando se habla de la realeza de los Países Bajos, los nombres más conocidos son los del rey Guillermo Alejandro, la reina Máxima Zorreguieta y sus hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane. Sin embargo, también han sido figuras destacadas los príncipes Friso y Mabel, padres de la condesa Luana. El pasado 26 de marzo, la joven alcanzó los 20 años y, a más de una década de la tragedia que marcó su vida, empezó a mostrarse más en eventos públicos.
Una figura poco conocida en la realeza neerlandesa
Nacida el 26 de marzo de 2005 en Londres, Luana de Orange-Nassau es la primogénita de los príncipes Friso y Mabel. Además, es nieta de la princesa Beatriz, antigua reina de los Países Bajos, y del príncipe consorte Nicolás de Amsberg. Su padre renunció a sus derechos dinásticos por amor, lo que hizo que la familia viviera fuera de la esfera real, residiendo en el Reino Unido junto a su hermana menor, la condesa Zaria.

Alejada de los escándalos y los medios de comunicación, la vida de Luana transcurría con discreción hasta que, en 2012, un evento trágico la llevó al ojo público. Aquel año, su padre sufrió un grave accidente de esquí en Lech, Austria, que lo dejó en coma durante ocho meses. Finalmente, el príncipe Friso falleció el 12 de agosto de 2013, a los 44 años, en el Palacio Huis ten Bosch, en La Haya.









