En el barrio porteño de Núñez, un fenómeno inusual se convirtió en el principal enemigo de la tranquilidad. Cada vez que el viento sopla con un poco más de fuerza, un edificio entero comienza a emitir un silbido ensordecedor que invade la vida cotidiana de quienes viven cerca. Se trata del Centro Empresarial Núñez, ubicado sobre la avenida del Libertador al 7200, un moderno complejo que, paradójicamente, terminó siendo fuente de un problema inesperado.
El ruido comenzó a percibirse a mediados del año pasado, cuando finalizaron los trabajos de revestimiento en la estructura. Desde entonces, vecinos como Dardo conviven con la incertidumbre de no saber cuándo volverá a activarse el silbido. “Al principio uno cree que es una alarma de auto o algún sonido aislado, pero después te das cuenta de que viene del edificio”, contó en una entrevista con Arriba Argentinos.

Según relató, el sonido aparece principalmente en días ventosos y se asemeja al de un instrumento de viento a todo volumen. El arquitecto Andrés Bordagaray explicó en una reciente entrevista las razones detrás del fenómeno perturbador: “Es un efecto que se produce por cuestiones aerodinámicas o de vibración estructural. A partir de ciertos cambios normativos y con edificios cada vez más altos, se generan estas consecuencias”.









