El intérprete que dio vida a Mark Sloan en la icónica serie falleció a los 53 años tras una batalla contra la ELA.
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El jueves 19 de febrero por la noche se confirmó la muerte de Eric William Dane, reconocido mundialmente por su papel como Mark Sloan en Grey's Anatomy. La información fue difundida por la revista People luego de recibir un comunicado oficial de la familia del actor.
“Con gran pesar, les informamos que Eric Dane falleció el jueves por la tarde tras una valiente batalla contra la ELA”, comenzaron en doloroso mensaje sus seres queridos.
“Pasó sus últimos días rodeado de queridos amigos, su devota esposa y sus dos hermosas hijas, Billie y Georgia, quienes eran el centro de su vida. A lo largo de su lucha contra la ELA, Eric se convirtió en un apasionado defensor de la concienciación y la investigación, decidido a contribuir a la vida de otros que enfrentan la misma lucha”, recordaron.
El actor utilizaba sus redes sociales para hablar del ELA
“Lo extrañaremos profundamente y siempre lo recordaremos con cariño. Eric adoraba a sus fans y está eternamente agradecido por las muestras de amor y apoyo que ha recibido. La familia ha pedido privacidad mientras atraviesan este momento difícil”, concluyó el mensaje que rápidamente dio la vuelta al mundo.
El diagnóstico que hizo público
El actor había revelado que padecía esclerosis lateral amiotrófica el 10 de abril de 2025 en una entrevista con el programa Good Morning America. Allí habló con franqueza sobre el proceso que atravesaba y su decisión de visibilizar la enfermedad.
“No siento que este sea el final de mi historia, no siento que sea mi final”, le remarcó el actor a la periodista Diane Sawyer.
El actor se hizo conocido en el año 2006 por interpretar a Mark Sloan en la serie Grey's Anatomy
En esa misma conversación, explicó cuáles habían sido los primeros síntomas que encendieron la alarma: “Comencé a sentir cierta debilidad en mi mano derecha y en ese momento no le di mucha importancia. Pensé que quizá había estado enviando demasiados mensajes de texto o que tenía la mano cansada. Pero unas semanas después, noté que había empeorado un poco”.
Dane contó que inicialmente consultó a un especialista en manos y luego a otro profesional, hasta que finalmente acudió a dos neurólogos. Tras nueve meses de estudios y consultas médicas, recibió el diagnóstico definitivo, que describió como un momento de shock.