De ser uno de los actores más aclamados de Hollywood a terminar olvidado por sus malos tratos
Nacido en Los Ángeles el 31 de diciembre de 1959, Val Kilmer inició su carrera en el teatro antes de dar el salto al cine en 1984 con Top Secret!. Sin embargo, su gran oportunidad llegó dos años después con Top Gun, donde interpretó a Tom "Iceman" Kazansky junto a Tom Cruise. Su carisma, presencia en pantalla y talento lo convirtieron rápidamente en una de las figuras más prometedoras de la industria.
Durante los años 90, consolidó su estatus con papeles memorables. En 1991, encarnó a Jim Morrison en The Doors, de Oliver Stone, demostrando su capacidad para transformar su imagen y voz en la del legendario líder de la banda. Cuatro años después, se puso en la piel de Bruce Wayne en Batman Forever, dirigida por Joel Schumacher, siendo uno de los actores que han interpretado al icónico superhéroe en la pantalla grande. Ese mismo año, participó en Heat (1995), el aclamado thriller de Michael Mann, donde compartió escenas con Al Pacino y Robert De Niro.












