La salida se concretó durante la mañana del miércoles, luego de que se aprobara un pedido judicial.
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La asesina Nahir Galarza fue autorizada por la Justicia a salir de manera transitoria de la Unidad Penal Nº6 de Paraná, en la provincia de Entre Ríos, donde cumple una condena a prisión perpetua desde 2018 por el crimen de Fernando Pastorizzo. La medida, de carácter excepcional, se concedió por "motivos humanitarios".
La salida se concretó durante la mañana del miércoles, luego de que se aprobara un pedido judicial para que la reclusa pudiera trasladarse hasta la ciudad de Gualeguaychú. Allí visitó a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica, según confirmaron fuentes del caso.
El traslado fue dispuesto por el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad N°2 de Gualeguaychú, tras un requerimiento presentado por su defensor, Eduardo Gerard. La autorización se basó en la verificación médica previa realizada por un forense, que constató el delicado estado de salud de la familiar.
La asesina Nahir Galarza
El encuentro tuvo una duración aproximada de una hora y se desarrolló bajo un estricto operativo de seguridad. Personal penitenciario acompañó a Galarza durante todo el trayecto desde Paraná hasta el domicilio de su abuela, supervisando cada instancia del procedimiento.
El inspector general Alejandro Mondragón brindó detalles sobre el despliegue: la custodia estuvo integrada por agentes penitenciarios, un chofer y una oficial responsable que monitorearon el traslado y la visita. Una vez finalizado el encuentro, la interna fue trasladada nuevamente al penal.
Mondragón también explicó el tratamiento reservado del operativo: “Al ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar cualquier tipo de disturbio”. En ese sentido, antes del ingreso al domicilio, el personal realizó controles previos y mantuvo vigilancia constante durante toda la permanencia.
La asesina Nahir Galarza.
Este tipo de permisos por razones humanitarias son poco habituales dentro del sistema penitenciario argentino. La autorización implicó un análisis puntual de la situación médica y la implementación de un protocolo de seguridad reforzado para garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas.
La joven asesina, que permanece privada de su libertad desde los 19 años, se encuentra alojada en un pabellón junto a otras seis internas en la única cárcel de mujeres de Entre Ríos. Su interacción con el resto de la población carcelaria se limita a los espacios comunes, como el patio del penal.
El caso por el que fue condenada se remonta a la madrugada del 29 de diciembre de 2017, cuando asesinó a Pastorizzo, su entonces pareja, con dos disparos, uno en la espalda y otro en el pecho. El cuerpo había sido hallado junto a una moto y dos cascos.