En medio del escándalo que rodea a Sophia Marianela Augusto por denuncias de presuntas estafas e irregularidades, surge un testimonio clave que aporta una dimensión distinta al caso: la violencia intrafamiliar.
El entrevistado, quien pidió expresamente mantener su identidad en reserva para proteger a sus hijos, confirmó que existió un episodio de violencia física y psicológica contra uno de los menores.
Según su relato, el hecho ocurrió luego de la separación de la pareja. Fue el propio hijo quien le contó lo sucedido, lo que motivó la presentación de denuncias formales y la realización de una cámara Gesell, cuyos registros forman parte del expediente judicial.
“El episodio sí existió. Mi hijo me lo contó y por eso inicié los procesos correspondientes”, explicó.
Sin embargo, el proceso judicial fue finalmente archivado. De acuerdo con su versión, la decisión respondió a la intención de evitar una mayor exposición psicológica de los menores, sumado a una instancia de conciliación propuesta por la madre que finalmente no se concretó.
Tenencia, convivencia y una aclaración clave
Uno de los puntos centrales del caso es la situación de custodia de los hijos, que había sido interpretada públicamente de manera errónea.
El entrevistado aclaró que no hubo una quita formal de custodia por parte de la Justicia, sino un proceso de tenencia iniciado tras la separación.
Desde junio de 2022, uno de los hijos vive con el padre, situación que fue reconocida judicialmente en una sentencia emitida en diciembre de 2025.
“El fallo reconoce la tenencia de hecho. Mi hijo vive conmigo desde 2022 y puede visitar a su madre con total libertad”, detalló.

En paralelo, el hijo menor —de 7 años— permanece bajo el cuidado de la madre, también bajo un esquema de tenencia de hecho, con la obligación de ambas partes de cumplir terapias psicológicas.
No obstante, el entrevistado denunció incumplimientos por parte de la madre en relación a lo dispuesto por la Justicia.








