La próxima gran revolución tecnológica ya no pasa por pantallas, manos o voz. El objetivo ahora es conectar directamente la mente con la inteligencia artificial.
Según reveló The Verge, Sam Altman impulsa una interfaz cerebral no invasiva que podría cambiar para siempre la forma en que interactuamos con las computadoras.

Un proyecto para conectar la mente sin bisturí
El CEO de OpenAI trabaja en una tecnología que permitiría vincular el cerebro con dispositivos externos sin abrir el cráneo ni implantar electrodos. El desarrollo corre por cuenta de Mikhail Shapiro, ingeniero biomolecular y referente en neuromodulación.
La apuesta consiste en utilizar ondas sonoras y campos magnéticos para transmitir y leer señales neuronales con precisión, evitando los riesgos médicos de una operación.
Una alternativa directa a Neuralink
Mientras Elon Musk avanza con Neuralink mediante cirugías invasivas, Altman busca una interfaz segura, reversible y externa. Ambas propuestas persiguen el mismo objetivo: fusionar cerebro e inteligencia artificial para potenciar capacidades humanas.










