La Obra Social del Personal Rural y Estibadores de la República Argentina (OSPRERA) inició un proceso de ordenamiento interno con el objetivo de sanear sus cuentas. Es decir, reducir gastos innecesarios, en linea con la política de equilibrio fiscal impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
La medida no implica una crisis operativa, sino la aplicación de una herramienta legal para reorganizar su estructura y corregir desequilibrios heredados.
Fuentes de la intervención explicaron que el Proceso Preventivo de Crisis se solicitó para encarar un reordenamiento profundo de la planta y garantizar un uso responsable de los recursos, en línea con la estrategia nacional de eficiencia administrativa.

Una estructura sobredimensionada heredada de gestiones anteriores
Desde la llegada del interventor Marcelo Petroni, en noviembre de 2024, se detectó un esquema interno desbalanceado: OSPRERA cuenta con 1.160 empleados y más del 50% está concentrado en tareas administrativas. Esta distribución, sumada a jefaturas superpuestas y criterios poco claros de organización, duplicaba el límite salarial sugerido por la Superintendencia de Servicios de Salud.
Actualmente, OSPRERA destina un 16% del gasto mensual al personal, duplicando el límite del 8% establecido por la Superintendencia de Servicios de Salud.
A partir de este diagnóstico, la intervención decidió avanzar con una herramienta prevista por ley para ordenar la estructura interna, mejorar la eficiencia operativa y asegurar la continuidad plena de las prestaciones sin afectar la atención diaria.










