El apellido Fort volvió a ocupar un lugar central en la agenda mediática, aunque esta vez lejos de los excentricismos y el show que supieron rodear a Ricardo Fort. El foco está puesto ahora en John Fort, uno de sus sobrinos, quien en las últimas semanas denunció públicamente un conflicto con su tío Eduardo Fort, actual presidente de la empresa familiar, y reclamó su derecho a formar parte del histórico negocio.
John Fort es hijo de Jorge Fort, hermano de Ricardo, y por lo tanto primo de Marta y Felipe Fort, los hijos del mediático empresario. Si bien pertenece a una de las familias más tradicionales del país, su perfil público dista notablemente del que construyó su tío Ricardo. Lejos del lujo ostentoso y la exposición constante, John optó por una vida más reservada y orientada al desarrollo profesional.
John Fort vive entre la Argentina y Miami, ciudad donde consolidó gran parte de su formación académica. Es licenciado en Administración de Empresas, cuenta con un MBA y acumuló experiencia laboral en el exterior, un recorrido que, según él mismo explicó en distintas entrevistas, buscaba prepararlo para aportar valor al negocio familiar desde una mirada moderna y profesional.
John Fort
En redes sociales, en tanto, suele mostrarse vinculado al mundo del fitness, el bienestar y la vida saludable. Comparte rutinas de entrenamiento, consejos de alimentación y mensajes motivacionales, un perfil que contrasta con el imaginario mediático asociado históricamente al apellido Fort. “Lo mío es el fitness”, supo decir en televisión, marcando distancia del estilo de vida que hizo famoso a Ricardo.
Integrarse a la empresa familiar, no desde un rol directivo, sino con la idea de colaborar en áreas comerciales y de expansión internacional. Incluso aseguró haber viajado a Alemania para capacitarse en chocolatería, convencido de que su futuro profesional estaba ligado al negocio que construyó su abuelo y que marcó a generaciones de la familia.
Sin embargo, ese objetivo se vio frustrado. En las últimas semanas, John quedó en el centro de la escena al denunciar públicamente a su tío Eduardo Fort, a quien acusó de impedirle el regreso a la fábrica y de haberle enviado un telegrama de despido cuando intentó reincorporarse. Según su relato, la misma situación habría afectado a su hermano Thomas Fort.
“El reclamo no es económico”, aclaró en más de una ocasión. “Tiene que ver con el legado”, insistió, al tiempo que sostuvo que su intención era aportar los conocimientos adquiridos en el exterior para hacer crecer la empresa. En ese contexto, denunció un clima interno de fuerte tensión y acusó a su tío de querer quedarse con el control total del negocio.