La jueza Julieta Makintach, de 47 años, fue señalada esta semana por haber autorizado presuntamente la grabación de un documental durante el juicio oral por la muerte de Diego Maradona. Las filmaciones, según trascendió, se habrían realizado sin el aval correspondiente, lo que generó revuelo en el ámbito judicial.
El caso encendió las alarmas en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de San Isidro, donde Makintach ejerce funciones. La polémica podría incluso llevar a la suspensión del juicio, lo que representaría un escándalo judicial de gran magnitud.
Un perfil con peso judicial y vínculos familiares influyentes
Makintach es magíster en Derecho Penal por la Universidad Austral, institución donde también se desempeñó como docente. En su perfil de LinkedIn, se describió como jueza penal desde hace ocho años y resaltó su orgullo por ejercer “en un camino que busca la verdad para dar a cada uno lo suyo”.










