Ranas negras y lobos resistentes al cáncer: las mutaciones más raras de Chernóbil
Radiación en Chernóbil: los animales que cambiaron para sobrevivir
porAgustín Ares
sociedad
Ranas negras, bacterias resistentes y lobos inmunes al cáncer: cómo Chernóbil transformó la vida animal.
El desastre nuclear de Chernóbil en 1986 no solo marcó la historia por sus consecuencias humanas, sino también por el impacto en la fauna salvaje que habita la zona de exclusión. A casi 40 años, científicos descubren adaptaciones sorprendentes en animales que conviven con altos niveles de radiación.
De ranas negras hasta lobos resistentes al cáncer, las investigaciones muestran que algunas especies desarrollaron cambios genéticos considerados "supervivencia acelerada".
Científicos descubren adaptaciones sorprendentes en animales de la zona
La zona de exclusión de Chernóbil
Tras la explosión del reactor número 4, la Unión Soviética estableció un cordón de 30 kilómetros conocido como Zona de Exclusión. Hoy sigue siendo un espacio con niveles de radiación hasta 100 veces superiores a los de Kiev. Sin embargo, se transformó en refugio para distintas especies, desde caballos salvajes hasta perros callejeros.
Ranas que cambiaron de color
Un estudio liderado por Pablo Burraco reveló que las ranas que habitan cerca del reactor desarrollaron una piel mucho más oscura. El exceso de melanina funciona como escudo protector ante la radiación, aumentando sus posibilidades de sobrevivir.
Los investigadores consideran que este cambio podría ser un caso de evolución rápida tras el accidente.
Ranas que cambiaron de color
Bacterias más fuertes que la radiación
En 2016, un trabajo publicado en Scientific Reports demostró que bacterias presentes en aves de la zona lograron resistir dosis de radiación que serían letales en otros ambientes. Esta resistencia sugiere que la radiación se volvió una presión selectiva clave en su evolución.
Lobos resistentes al cáncer
Un equipo liderado por la Universidad de Princeton identificó que los lobos desarrollaron mutaciones genéticas asociadas a la resistencia contra el cáncer. Estos hallazgos abren nuevas preguntas sobre cómo podría aprovecharse este conocimiento para la salud humana.
Lobos resistentes al cáncer
Los perros que quedaron atrás
Un estudio de la Universidad de Carolina del Sur analizó el ADN de 302 perros callejeros que viven en la zona. Hallaron diferencias significativas respecto a otras poblaciones. Muchos son descendientes de mascotas abandonadas en 1986, y su adaptación podría estar vinculada tanto a la radiación como a la endogamia.