Este lunes al mediodía, Icardi regresó a la Argentina en un vuelo privado que aterrizó en Aeroparque. Minutos después, según se informó en Intrusos (América TV), el futbolista se dirigió al Chateau Libertador para buscar a Francesca e Isabella. La sorpresa fue que lo hizo acompañado por la China Suárez, su actual pareja, quien también volvió desde Turquía junto a él.
Paula Varela explicó que el operativo estaba pautado originalmente para la mañana, pero terminó concretándose después del mediodía por demoras en el arribo del vuelo. “Fueron directamente desde Aeroparque al Chateau. No pasaron por la casa de los sueños”, detalló la panelista, y agregó que esa fue la razón por la cual Icardi estuvo acompañado por la actriz durante el traslado.
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La presencia de la China Suárez en el domicilio generó expectativa por un posible conflicto, dado el historial entre las partes. Rodrigo Lussich remarcó al aire que la actriz ingresó al edificio, mientras las imágenes mostraban que en la camioneta también viajaban Rufina, Magnolia y Amancio, los hijos de la China. El gesto fue leído por muchos como una señal de firmeza de Icardi en su decisión de buscar a sus hijas en ese contexto.
Sin embargo, desde el lugar informaron que la salida fue rápida y ordenada. Alejandro Guatti señaló que no hubo contacto con la prensa ni escenas de tensión. Adrián Pallares, por su parte, destacó un dato clave: “Dentro de todo, fue en orden. La China estuvo presente y no hubo lío por parte de Wanda, que podría haber dicho ‘si está ella, no se las entrego’”.
La atención, de todos modos, estuvo puesta en la reacción de las niñas. Durante semanas circularon versiones sobre un supuesto malestar de Francesca e Isabella por la presencia de la China en los encuentros con su padre. No obstante, el cierre de la jornada dejó otra impresión. “Me dijeron que se fueron felices con el padre”, aseguró Varela, despejando, al menos por ahora, los rumores de incomodidad.