La conductora de Pasó en América habló en su programa sobre el cierre de su breve romance y dio un mensaje a quienes se aferran a lo que ya no tiene futuro.
El romance entre Sabrina Rojas y José Chatruc terminó de manera tan inesperada como había comenzado. Ante las dudas y los rumores que circularon en los últimos días, la conductora de Pasó en América decidió contar en su programa las razones que la llevaron a cortar la relación.
Con un tono resignado, Rojas arrancó: “Por lo menos pasé los meses más fríos acurrucada y con amor”. Luego reconoció que el sentimiento no se apagó de un día para el otro. “Cuando preguntan si el amor se terminó, no. Uno no aprieta un botón y apaga el amor. Yo estoy bien y el amor no se me fue. Yo todavía lo amo, lo extraño, gusto de él, un montón de cosas”.
Sin embargo, marcó un límite claro. Cuando las cosas no van, no se puede perder el tiempo en algo que no se puede cambiar. Esa idea fue el eje de su explicación y también el consejo que les dejó a las mujeres que la escuchaban.
“Para vos que estás en tu casa enamorada de algo que no se puede. Hay que amigarse con la realidad que no se puede cambiar. No nos quedamos llorando. Transformamos eso y la pasamos bien. Eso no quiere decir que no sienta nada”, señaló mirando a cámara.

Un cambio de mirada a los 46 años
Rojas insistió en que a su edad ya no se permite detenerse por un amor que no avanza. “Como a mí me urge la vida trato de transformarme y no me apago nunca más por un amor. Salgo a disfrutar con amigas, pero no quiere decir que salgo a buscar hombres. A mí me hace bien bailar, tomar un fernecito... No me quedo más encerrada por un amor. A los 46 años se vive diferente que a los 30”.
La conductora relativizó la duración del vínculo y el momento actual. “Salimos apenas cuatro meses. Hace cuatro meses éramos felices. Ahora fue volver a ser felices (por separado)”.
El mensaje que dejó fue contundente: hay que aceptar lo que no se puede modificar y seguir adelante sin apagar la propia vida. No se trata de negar el cariño que aún se siente, sino de no quedarse detenida en una situación sin salida.
Con estas palabras, Sabrina Rojas cerró el capítulo de su breve historia con José Chatruc y, al mismo tiempo, compartió una reflexión que apunta más allá de su propia experiencia personal.