La Justicia allanó la vivienda del hombre que hostiga a la productora y encontró anotaciones inquietantes.
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La reconocida productora y creadora de éxitos como Chiquititas, Rebelde Way y Floricienta vive desde hace cinco años una situación que se volvió insostenible: un hombre de 51 años la acosa de manera sistemática.
Aunque el caso tuvo un primer capítulo judicial en 2020 —cuando Cris Morena aceptó darle una oportunidad al acusado para que reconstruyera su vida bajo la condición de no volver a molestarla—, el hostigamiento se reactivó en los últimos meses.
Esta semana, la Justicia ordenó una restricción perimetral y la colocación de una tobillera electrónica al imputado, identificado como Leandro Lo Giudice, quien ya había cumplido una probation por el mismo delito.
El periodista Mauro Szeta fue quien confirmó la medida en Cortá por Lozano y detalló que la paciencia de la productora llegó a un límite tras comprobar un nuevo incumplimiento.
El allanamiento que reveló la obsesión del hombre con Cris Morena
En Desayuno Americano (América Tv), el periodista Pampa Mónaco dio a conocer los hallazgos que realizaron los investigadores al allanar la vivienda de Lo Giudice, ubicada en Lanús, donde vive junto a su madre.
Lo encontrado en la habitación del acusado generó preocupación entre los investigadores:
Cuadernos y hojas con anotaciones sobre Cris Morena, en los que detallaba situaciones imaginadas entre él y la productora.
Recortes de revistas, diarios y fotografías de sus ojos, utilizados para crear un collage centrado únicamente en la mirada de Cris.
Mapas hechos a mano alzada, en los que registraba recorridos, horarios, lugares que frecuentaba la productora y personas con quienes se reunía.
Leonardo Lo Giudici, el acosador de Cris Morena
Según Mónaco, la obsesión era tan minuciosa que el acosador armaba registros diarios, casi como si se tratara de un seguimiento profesional. “Anotaba todo: a qué hora salía, dónde se movía, con quién se juntaba, cuánto tardaba en volver. Todo estaba archivado en cajones”, remarcó.
Además del material físico, la Justicia incautó el teléfono y la computadora del acusado. Ambos dispositivos serán peritados porque contienen mensajes vinculados no solo a Cris Morena, sino también a personas de su entorno cercano.
Los investigadores no descartan que existan conversaciones o documentos que puedan agravar su situación judicial, ya que se sospecha que el acusado habría reconstruido durante años una red de información personal sobre la productora.