El patrimonio de Martina Stoessel, conocida como Tini, quedó bajo la lupa luego de que se conocieran los resultados de una auditoría que ella misma mandó a realizar sobre los manejos económicos de su padre. El informe, filtrado el martes, concluyó que la artista no es dueña de nada a pesar de haber construido una trayectoria de éxito global durante quince años.
El conflicto estalló cuando Tini quiso comprar una mansión en Miami junto a Rodrigo de Paul. Su papá le respondió que no disponía de la suma necesaria. Ante esa respuesta, ella preguntó de forma directa: “¿Dónde está mi plata?”. Sin embargo, según reveló la periodista Fernanda Iglesias en Puro Show, el verdadero detonante fue otro.
Iglesias explicó que Tini se molestó bastante cuando su padre le dijo que tenía que hacer un contrato prenupcial. La panelista detalló: “Si vos querés hacer un contrato prenupcial, tenés que saber qué tenés para presentarlo. Entonces ella ahí dijo ‘¿qué tengo yo?’. Y ahí contrata esta auditoría”.
La cantante reaccionó con enojo al tomar conciencia de la situación. “¿Qué voy a poner en mi contrato prenupcial si yo no sé lo que tengo?”, expresó según el relato. Las conclusiones de la revisión fueron contundentes: no tiene nada a su nombre, pese a que habría facturado alrededor de 74 millones de dólares a lo largo de su carrera.

Las sociedades que manejan su carrera
Fernanda Iglesias describió cómo están armadas las empresas que gestionan la trayectoria de Tini desde que tenía 14 años. La primera se llama Tema Paxos y figura a nombre de su madre y su padre. Tini no forma parte de esa sociedad. Fue creada en la época en que trabajaba en Violetta, cuando todavía era menor de edad.
Cuando pasó a proyectos de Disney y otras propuestas ajenas a esa ficción, armó otra firma llamada QVT SRL. Tampoco en esta aparece la cantante como socia. Actualmente utilizan A y A Talent SRL, donde Alejandro Stoessel se asoció con Aquiles Sojo, propietario de Ake Music Productions, la productora a cargo del tour de Futura.
La periodista advirtió que no solo todo el dinero que generó Tini en este tiempo fue a parar a estas cuentas en las que ella no tiene participación, sino que además los contratos a futuro también están firmados con estas sociedades. De esa forma, la artista quedó desvinculada de la administración de su propio patrimonio.
Como si fuera poco, Francisco Stoessel también figuraría como dueño de un importante boliche en España y como accionista relevante de La Casa Streaming. El caso abrió un debate sobre el control económico en las carreras artísticas que arrancan en la infancia y se sostienen durante años bajo la administración familiar.