Francesca Mazza, una niña de 12 años, falleció de manera inesperada en un parque acuático en Córdoba mientras disfrutaba de su viaje de egresados. Su abuela confirmó en una carta pública que la causa de la muerte fue “muerte súbita”, un diagnóstico respaldado por la necropsia preliminar realizada al cuerpo de la menor.
En la carta, la mujer describió el inmenso dolor que atraviesa la familia y expresó su resignación, indicando que "Dios nos la prestó solo por 12 añitos, pero en este tiempo solo sembró amor".













