Los medios tradicionales también gobiernan con palabrasOPINIÓNNo hace falta inventar una noticia para alterar su significado. A veces alcanza con decidir quién es moderado y quién merece ser llamado extremo.
Los medios tradicionales también gobiernan con palabrasOPINIÓNNo hace falta inventar una noticia para alterar su significado. A veces alcanza con decidir quién es moderado y quién merece ser llamado extremo.