El auge de los autos y SUV eléctricos 0 km en Uruguay, que en febrero alcanzaron casi el 40% del total de ventas según los datos de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), no responde principalmente a un avance tecnológico imparable ni a una conversión masiva al ambientalismo. Es, ante todo, la consecuencia lógica y previsible de una distorsión profunda en los precios generada por el monopolio estatal de los combustibles.
En condiciones de libertad económica real, los precios de la nafta y el gasoil se formarían por la interacción de oferta y demanda: costos de importación, logística, refinación y márgenes de ganancia que compiten entre sí. Cada familia uruguaya decidiría entonces qué tipo de vehículo le conviene más según su realidad: si recorre muchos kilómetros por ruta, si prioriza autonomía, si valora el menor precio de compra inicial o si prefiere un mantenimiento más simple. Pero en Uruguay ese mecanismo está roto de raíz. El Estado, a través de ANCAP, mantiene un monopolio absoluto sobre la importación, refinación y comercialización de combustibles fósiles. Sin competencia efectiva, no existe presión real para reducir costos, mejorar eficiencia ni bajar precios al público.
El resultado es conocido por todos: nafta y gasoil entre los más caros de América Latina, con valores que en febrero rondaban los $77-80 por litro en naftas premium y súper, y entre $47-55 en gasoil (según los ajustes oficiales del Poder Ejecutivo y ANCAP). Esta elevación artificial del precio convierte a los vehículos a combustión en una opción cada vez más gravosa para el uso diario. Mientras tanto, la electricidad —que en Uruguay proviene en su gran mayoría de fuentes renovables como hidroeléctrica y eólica— se mantiene relativamente barata y predecible para cargar en domicilio o en electrolineras públicas. El ahorro mensual en “combustible” (electricidad versus nafta cara) compensa con rapidez la diferencia de precio de compra, sobre todo cuando se suman los beneficios fiscales que el gobierno sigue otorgando a los eléctricos.








