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Burkina Faso

Golpe de Estado en Burkina Faso: Los militares toman el control, endurecen el combate contra ISIS y se alinean con Rusia

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El país que estaba bajo la esfera de Francia se convierte en el cuarto país de África Occidental en caer en un gobierno de facto y girar su apoyo de Occidente a Rusia.

El pasado lunes por la mañana, las Fuerzas Armadas de Burkina Faso depusieron al presidente Roch Marc Christian Kaboré luego de 2 días de amotinamiento de los militares en los cuarteles de la capital Uagadugú, donde se oyeron disparos durante la jornada del domingo.

El Ejército anunció la disolución del gobierno y de la Asamblea Nacional, suspendió la Constitución, cerró las fronteras del país y anunció un toque de queda nocturno desde las 21:00 hasta las 05:00 todos los días hasta que se “normalice la situación”.

El anuncio, leído por televisión nacional, fue firmado por el teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, quien había sido designado en diciembre para hacerse cargo de la seguridad de la capital por el propio presidente ahora depuesto. Damiba sostuvo que la toma del palacio presidencial fue realizada sin violencia y que el presidente se encontraba en un lugar seguro, aparentemente en el cuartel de Sangoule Lamizana, en la capital.

Esta declaración fue redactada en nombre del Movimiento Patriótico de Salvaguardia y Restauración (MPSR). “El MPSR, que incluye todas las secciones del ejército, ha decidido poner fin al cargo del presidente Kaboré hoy” dijeron las autoridades militares. Además, concluyeron con que buscarían restablecer el orden constitucional en un “tiempo razonable”.

Cabe resaltar que solo 2 semanas antes, el gobierno democrático anunciaba la detención de 8 militares por conspirar contra la vida del presidente, y alertaba al mundo de que un golpe de Estado era inminente, pero no llegó a detenerlo.

Este golpe de Estado se enmarca en una serie de golpes de estado que vienen ocurriendo en la región de África Occidental, y en la gran mayoría de los casos, los militares alejan al país de su posición pro-occidental (principalmente Francia en lo militar) y pro-china (en lo económico) y lo alinean con Rusia.

Malí fue víctima de un golpe de Estado en agosto del 2020, al igual que Guinea, cuya población vio como sus militares tomaban el poder en septiembre del 2021. En octubre ocurrió un levantamiento militar en Sudán que llevó al Ejército al poder.

Esto ha provocado la condena por parte de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental CEDEAO, el bloque regional de África que emula a la Unión Europea. “La CEDEAO sigue con gran preocupación la evolución de la situación política y de seguridad en Burkina Faso, caracterizada desde el domingo 23 de enero por un intento de golpe de Estado”, dijo este lunes la organización.

La destitución del presidente Kaboré, quien se encontraba en el cargo desde 2015 y reelecto en el año 2020, se da en un contexto de una difícil situación de seguridad interna en el país. Se lo acusa al presidente depuesto de ser incapaz de responder efectivamente a los ataques constantes que sufre el país por parte de grupos yihadistas, fundamentalmente células vinculadas con Al-Qaeda y el Estado Islámico.

En el combate contra el terrorismo, Damiba se ha mostrado como un especialista. En junio de 2021, el teniente coronel publicó un libro titulado West African Armies and Terrorism: Unceratin Responses?, en donde analizó diferentes estrategias antiterroristas en la región del Sahel.

Desde hacía tiempo que los soldados exigían apoyo para combatir contra las grupos armados que atacan principalmente en la triple frontera: Níger, Burkina Faso y Malí. Los ataques de Al-Qaeda y el Estado Islámico han aumentado en el último tiempo, provocando la muerte de civiles y militares, y el desplazamiento de más de 1,5 millones de personas. Solo en diciembre pasado, casi 12.000 personas fueron desplazadas por la espiral de violencia desatada.

Golpe de Estado en Burkina Faso: 5 preguntas para entender el caos político  que remece al país africano - BBC News Mundo
Los burkineses celebran el golpe de Estado.

Analistas han dicho que el golpe de Estado no es una sorpresa puesto que en el último tiempo ha aumentado el descontento en las filas del Ejército por la falta de recursos y el mal equipamiento que han recibido para combatir las insurgencias.

A nivel interno, se han podido observar signos de apoyo a los militares y a la toma del poder el martes en las calles. Lassane Ouedrago, activista civil, dijo lo siguiente: “Pedimos la salida del presidente Kaboré varias veces, pero no nos escuchó. El Ejército nos escuchó y entendió”. A su vez, se han oído voces aclamando que el golpe de Estado “es la liberación de un país, que estaba siendo gobernado por personas que eran incompetentes”. “La gente está cansada de esta situación de esta situación de inseguridad”, dijo Jean-Baptiste Ilboudou a Al Jazeera.

Lógicamente, este hecho ha traído una conmoción a nivel internacional, fundamentalmente porque es el cuarto golpe de Estado en África Occidental y Central en el último año.

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, dijo que “condena enérgicamente cualquier intento de toma del gobierno por la fuerza de las armas”. “Los líderes del golpe deben deponer las armas y garantizar la seguridad del presidente y la protección de las instituciones del país”, publicó en su cuenta de Twitter.

Además, Estados Unidos mostró su “profunda preocupación” por la situación de Burkina Faso mediante el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, quien dijo: “Condenamos estos actos y hacemos un llamado a los responsables para que reduzcan la intensidad de la situación, eviten dañar al presidente Kaboré y a cualquier otro miembro de su gobierno detenido, y regresen al gobierno liderado por civiles y al orden constitucional”.

A las condenas internacionales se sumó el representante de la Unión Europea, Josep Borrell, quien dijo que el bloque estaba muy preocupado por la situación de Burkina Faso y pidió la liberación del presidente y el retorno al orden constitucional; y el presidente francés Emanuel Macron, quien condenó el golpe y se comprometió a iniciar conversaciones con los líderes regionales.

Burkina Faso fue colonia francesa hasta que obtuvo su independencia en 1960. Desde entonces, Francia ha introducido miles de tropas en la región con vistas a apoyar a sus antiguas colonias –Burkina Faso, Níger y Malí– en la lucha contra los grupos armados. No obstante, en el último tiempo ha habido masivas protestas contra el gobierno y contra la presencia de las tropas francesas en el país. Durante las mismas se ha observado la quema de banderas francesas y el bloqueo de la ayuda militar dentro de la llamada “Operación Barkhane” liderada por Francia.

Hasta el momento, el único que no condenó el golpe fue Rusia, que incluso ha ofrecido entrenar al Ejército de Burkina Faso tras el golpe de Estado. La oferta ha llegado a través del sindicato de oficiales para la seguridad interna internacional. Esto podría significar una futura intromisión rusa en la región, en detrimento de la influencia francesa existente.

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