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Australia

El izquierdista Anthony Albanese es el nuevo primer ministro de Australia: Cuáles son sus principales propuestas

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Con una fuerte agenda en el cambio climático y en políticas sociales, Albanese parece más un socialista latinoamericano que un laborista australiano.

El laborismo australiano aprovechó la flaqueza del gobierno liberal de Scott Morrison, que dedicó los últimos 2 años a formar una dictadura sanitaria junto a los gobernadores territoriales y perdió el apoyo de la población, y arrasó en las elecciones del pasado domingo.

Con una extremadamente baja participación en los comicios, los históricos votantes conservadores del Partido Liberal Nacional no fueron a las urnas, enojados por las restricciones sanitarias que Morrison ideó, y el Partido Laborista llega al poder por primera vez en 10 años.

Anthony Albanese, como líder del laborismo, tomó la oficina de primer ministro este lunes y formará un nuevo gobierno en alianza con los verdes y algunos parlamentarios independientes de izquierda, buscando imponer una agenda progresista radical.

Albanese reconoce ser del bloque laborista conocido como “Labor Left“, o “laborismo de izquierda“, el ala más progresista e izquierdista del Partido Laborista, con ideas más cercanas al socialismo del siglo XXI que al laborismo clásico de centroizquierda.

El flamante primer ministro de Australia anunció el domingo antes del traspaso de mando que pondrá un fuerte foco en la política exterior como herramienta para combatir el cambio climático, y que se reunirá con los líderes de Estados Unidos, Japón e India en Tokio para firmar “acuerdos climáticos“, en contraposición a los acuerdos comerciales que Morrison tenía en el tintero para este viaje.

Habrá cambios en política, especialmente en relación con el cambio climático y nuestra relación con el mundo en estos temas” expresó el nuevo mandatario, quien prometió acelerar las acciones australianas para reducir sus emisiones de carbono.

Un discurso de carrera política “cuesta arriba”

Albanese fue miembro del Partido Laborista desde la secundaria, y entró de lleno en la política tras ser elegido por primera vez para el Parlamento en 1996, por lo que nunca en su vida trabajó en el sector privado. Desde el primer momento uno de sus pilares discursivos fue haber sido criado en circunstancias económicas difíciles en una vivienda social de Sídney, siendo de origen obrero.

Dice mucho de este país que alguien con mis antecedentes pueda presentarse hoy ante ustedes, con la esperanza de ser elegido mañana primer ministro” declaró en su discurso tras las recientes elecciones.

Albanese también fue hospitalizado el año pasado, después de que un vehículo todoterreno conducido por un adolescente chocara contra su auto. Hasta ese momento, los laboristas iban por detrás en las encuestas, muy lejos de los liberales. Según él, su experiencia cercana a la muerte le dio la energía necesaria para “cambiar todo”.

Propuestas destacadas para su gobierno:

Entre las principales promesas de campaña, el nuevo primer ministro habló de subir el salario mínimo, reconocer en la Constitución a los pueblos de las Primeras Naciones y principalmente una catarata de reformas y medidas en favor del medioambiente.

Otro de los apartados que ha distinguido en campaña la propuesta de su Partido Laborista es el de política exterior, ya que Albanese se ha comprometido a reconstruir las deterioradas relaciones con Francia.

Durante el gobierno de Morrison, el país europeo se enfureció tras la cancelación de un acuerdo de submarinos de 90.000 millones de dólares a favor del llamado “pacto de seguridad AUKUS” con Estados Unidos y Reino Unido.

Boris Johnson por su parte fue el primer mandatario en felicitar a Albanese, y expresó que “a medida que cosechamos los frutos de nuestro Acuerdo de Libre Comercio integral, la asociación AUKUS y la cercanía inigualable entre los pueblos británico y australiano, lo hacemos sabiendo que la única distancia entre nosotros es geográfica”.

Boris sabe muy bien que estos acuerdos están en peligro ahora que ha llegado Albanese al poder, y quiere hacer la mejor letra posible con el nuevo premier para mantener en pie tanto el libre comercio como la asociación militar que logró en los últimos años.


Por Nicolas Promanzio, para La Derecha Diario.

Australia

Los laboristas australianos imponen retenciones a las exportaciones de carbón de hasta un 40%

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La primera ministra del Estado de Queensland determinó un drástico sablazo tributario con la instalación de un nuevo sistema de retenciones móviles para la exportación de carbón.

De manera inédita la primera ministra del Estado australiano de Queensland, la laborista Annastacia Palaszczuk, decidió implementar un brutal aumento impositivo sobre las exportaciones de carbón, de las llamadas “royalties” o retenciones.

Se termina así con el período de congelamiento en las retenciones a la exportación de carbón, que hasta ahora mantenían una tasa móvil entre el 0% y el 15%, siendo esta última alícuota de aplicación únicamente para precios del bien exportable fueran superiores a 150 dólares australianos.

Con la misma justificación que utilizó el presidente Alberto Fernández en Argentina, los laboristas de Palaszczuk alegaron la necesidad de capturar una “renta extraordinaria” y establecieron un sistema que grava con el 20% las exportaciones de carbón para precios superiores a AU$ 175, 30% para precios superiores a AU$ 225 y hasta 40% cuando sean superados los AU$ 300.

El proyecto alega que los precios internacionales del carbón se encuentran por encima del promedio de los últimos diez años, y por ese motivo la aplicación de retenciones más altas.

Además del sesgo anti-exportador, el proyecto no tiene en consideración que una parte sustancial de los aumentos se deben a la inflación registrada en la mayor parte de los países desarrollados, y no a un aumento del carbón en términos reales. Aunque el precio real retrocediera al nivel que mantuvo en la última década, su valor nominal seguiría siendo más elevado a causa de la inflación y las retenciones aplicadas seguirían siendo mayores.

A pesar de que el Partido Laborista de Queensland había prometido no subir ni crear nuevos impuestos en su campaña del año 2020, Palaszczuk no dudó en traicionar a su propio electorado, envalentonada por la reciente victoria a nivel nacional del laborista Anthony Albanese, quien llegó al poder con una agenda mucho más radical.

El secretario del Tesoro del Estado, el también laborista Cameron Dick, intentó defender a la primer Ministra y afirmó secamente que “la promesa no era válida para las empresas”.

La drástica diferencia con el sistema anterior generó una profunda desestabilización en la economía local, pues el carbón es uno de los principales productos de exportación de Queensland junto con los metales, los minerales, el azúcar y la carne vacuna.

Las empresas productoras de carbón más grandes del Estado registraron una violenta reversión en el precio de sus acciones: reportaron caídas de hasta el 40% para las empresas cotizantes en la plaza bursátil australiana. 

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Elecciones Australia: Scott Morrison, artífice de la dictadura sanitaria, perdió por amplia diferencia contra los Laboristas

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El primer ministro conservador admitió la derrota electoral el sábado. Los votantes históricos de su partido no salieron a votar, enojados por las restricciones sanitarias.

Después de la primera jornada electoral en Australia desde el comienzo de la pandemia, el primer ministro Scott Morrison, quien buscaba la reelección después de imponer una verdadera dictadura sanitaria en el país, concedió la derrota al laborista Anthony Albanese.

Morrison, a pesar de pertenecer a la Coalición Liberal Nacional, compuesta por conservadores de derecha pro mercado, enloqueció durante la pandemia, e impuso las restricciones sanitarias más extremas y descabelladas del mundo.

A pesar de mantener un discurso liberal durante la campaña, durante los 2 años que gestionó la pandemia, Morrison fue un verdadero liberticida. Permitió que los estados impongan cuarentenas brutales y completamente inconstitucionales. Incluso envió a las Fuerzas Armadas a colaborar con los gobiernos locales para que hagan cumplir el confinamiento total.

Mientras ciudades como Sídney prácticamente no vieron restricciones, Melbourne y Canberra permanecieron más de 200 días de cuarentena total. Si bien los gobernadores de estos territorios pertecen al Partido Laborista, el Gobierno federal se puso al hombro la promoción de estas políticas.

De hecho, Morris financió la construcción de varios campos de cuarentena, donde se obligaba a las personas que llegaban del exterior, que daban positivo o que eran contacto estrecho a permanecer aislados en unidades de contención.

El más conocido de estos campos se construyó en Howard Springs, donde hubo varios casos de personas que trataron de escaparse y fueron amañatados por las Fuerzas de Seguridad y se les impidió irse hasta que no dieron dos tests negativos consecutivos.

En su discurso de derrota, Morrison dijo que es un día “difícil” y “humillante” para su coalición, y terminó anunciando su renuncia al liderazgo del Partido Liberal, y su posible retiro de la política.

La Coalición Liberal Nacional, de centroderecha, obtuvo el 35,4% de los votos, pero solo retuvo 55 bancas. En australia los parlamentarios se eligen por distrito uninominal, lo que implica que no importa quien saca más votos, si no quien gana más distritos.

Al voto total de la coalición, el Partido Liberal de Scott Morrison solo contribuyó con el 23,2% de los votos, mientras que el centroderechista Partido Liberal Nacional de Queensland sacó el 7,9% de los votos y los derechistas del Partido Nacional obtuvieron el 4,9%.

El Partido Laborista, de izquierda, obtuvo 32,5% de los votos, pero ganó los distritos más importantes del país, y se aseguró 72 bancas. El próximo primer ministro será el líder del laborismo Anthony Albanese, un izquierdista que deberá formar gobierno con los verdes y varios diputados independientes.

El Partido Verde, ecologista, sacó 12,2% (prácticamente lo mismo que viene sacando todas las elecciones hace años), y tendrá 2 bancas.

Por último, el partido de derecha Katter ganó el distrito de Kennedy, en Queensland, y retuvo su banca en el Parlamento. Lo mismo con la Alianza de Centro, un partido político de centro liberal , que retuvo su banca en el sur de Australia.

Por su parte, los candidatos independientes consiguieron el 5,6% de los votos y 9 bancas, que serán fundamentales para que Albanese llegue al gobierno ya que necesita 76 votos positivos en el Parlamento para la mayoría, y solo tiene los 72 propios más los 2 verdes.

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Australia

Scott Morrison adelanta las elecciones en Australia para detener la sangría de votantes conservadores

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El primer ministro australiano ha convocado elecciones para el 21 de mayo, la fecha más temprana que lo dejaba la ley, en búsqueda de un cuarto mandato de tres años.

Arranca la campaña electoral en Australia con ligera ventaja de la  oposición - Hola News

Este domingo el primer ministro de Australia, Scott Morrison, adelantó las elecciones para la fecha más temprana que le permite la ley, y le recomendó al gobernador general David Hurley que, como representante de la la reina Isabel II, fije la fecha de los comicios generales para el 21 de mayo.

En las elecciones de 2019, Morrison y su gobierno lograron una ajustada victoria tras estar debajo en todas las encuestas de opinión, que daban ventaja al izquierdista Partido Laborista Australiano.

En esta oportunidad, la coalición conservadora encabezada por el Partido Liberal está nuevamente abajo en la mayoría de los sondeos, y se le suma la caída estrepitosa de la imagen de Morrison por haber sometido al pueblo australiano a la brutal cuarentena y restricciones sanitarias que continúan hasta el día de hoy.

Se acostumbra que las elecciones en Australia sean a fin de año, entre septiembre y noviembre, pero el gobierno puso la fecha lo antes posible ya que sabe que cada mes que pasa, cae aún más la imagen de Morrison y pierde votantes al laborismo.

Australia fue de los países con mayores restricciones del mundo, con campos de concentración para quienes daban positivo de COVID, testeos obligatorios, pase sanitario, aforo, control en las calles, uso obligatorio del barbijo y demás, aunque dependía mucho de la región.

Esto derribó la imagen del gobierno nacional, a pesar de que la gran mayoría de las restricciones las impusieron los gobernadores locales. Pero Morrison tuvo la “mala idea” de ponerle su firma a las decisiones más polémicas, como el pase sanitario forzoso, que resultó en un escándalo mundial cuando se le denegó al tenista número uno del mundo, Novak Djokovic, la chance de jugar en el Australian Open por no estar vacunado.

Morrison repite gracias a las medidas extremas que tomó el gobierno, Australia registró una de las cifras de muertes más bajas del mundo por coronavirus. Lo que nunca entendió el oficialismo es que esa postura política se parece más a la de China que a la de una democracia occidental, por eso hubieron masivas manifestaciones en contra del pase sanitario.

Esta elección es una opción entre un gobierno que ustedes conocen y que ha estado cumpliendo y una oposición Laborista que no conocen”, resaltó Morrison, quien busca un cuarto período de tres años de mandato.

En cuanto a las relaciones exteriores, un tema que ha colmado la opinión pública en los últimos años debido al crecimiento de China en la región, Morrison argumenta que Beijing desea el triunfo de los laboristas porque podrán manipularlos fácilmente en su favor.

Los laboristas se atribuyen haber frustrado el plan del gobierno en 2014 de firmar un tratado de extradición con China. Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde entonces y el gobierno ha advertido ahora a los australianos que se arriesgan a sufrir una detención arbitraria si visitan China.

En cuanto a política interna ambiental, existe un consenso sobre reducir las emisiones para 2050 estableciendo metas quinquenales y por década, donde el laborismo tiene una postura más radicalizada y menos realista.

Taking stock of Australia's asymmetrical relations with China | Institute  of International Relations Prague - Expertise to impact
Tensión en las relaciones entre los ministros de Australia y China.

Los analistas conservadores están confiados que Morrison volverá a dar el batacazo. Sin embargo, las recientes encuestas de opinión marcan que los cuatro temas que más le importan a los australianos son de índole local y nada tienen que ver con el cambio climático.

El tema más votado fue “Expandir el sistema de salud público“, que viene creciendo a pasos agigantados desde la pandemia. Australia actualmente tiene un sistema mixto, ya que tiene hospitales y centros de atención estatales en manos de gobiernos regionales (no existe un sistema público nacional) combinado con clínicas privadas de alta calidad.

En este punto, el laborismo es donde más gana, ya que quiere instalar un sistema público garantizado por el gobierno federal, como el Reino Unido tiene el NHS. Según la encuesta, los australianos también quieren un sistema público o subsidiado para darle asistencia médica a los jubilados y más apoyo a pacientes con problemas mentales.

Además, los australianos están interesados en “Expandir la Industria Local“, algo que entra de lleno en el conflicto con China. Este punto puede beneficiar más a los conservadores, pero Morrison ha tenido un discurso bastante pobre en este tema.


Por Nicolás Promanzio, para La Derecha Diario.

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