Después de 14 años de espera, la Central Hidroeléctrica Alluriquín, ubicada en el complejo hidroeléctrico Toachi-Pilatón, ha comenzado a operar su primera turbina, sumando 68 megavatios (MW) al Sistema Nacional Interconectado.
Este hito para el sector eléctrico ecuatoriano marca el inicio de la sincronización de la energía generada por la planta, con el objetivo de establecer la entrega comercial de electricidad.

La ministra de Energía, Inés Manzano, destacó el avance significativo que representa la entrada en funcionamiento de esta turbina. Además, resaltó que la Central Alluriquín contribuirá de manera sustancial a la estabilidad y el abastecimiento del sistema eléctrico del país. Esto se debe a que contará con una capacidad total de 204 MW.









