Colectivos en Córdoba: lunes decisivo para evitar el paro
Gremios vinculados al transporte público de Córdoba pusieron un ultimatum: amenazan con paro desde el lunes si no se actualizan los salarios con la escala que ellos pretenden.
Los choferes advirtieron que, si el anticipo salarial del 22 de junio no se liquida según la escala paritaria vigente, el sistema urbano paralizará sus unidades a partir de la medianoche del martes.
El transporte público de Córdoba llega al límite de su resistencia debido a meses de desactualizaciones en las compensaciones económicas acordadas. Este lunes 22 de junio se convirtió en la fecha crítica: si los salarios no se liquidan según la escala vigente, el sector gremial activará medidas de fuerza que dejarán a los colectivos en sus cocheras a partir de la medianoche del martes.
El conflicto afecta directamente el anticipo salarial, que representa entre el 40% y el 45% de los haberes mensuales de los choferes. Mientras el sector empresario advierte una brecha acumulada de 2.400 millones de pesos que les impide mantener los 763.000 pesos del anticipo previo, la falta de una actualización en la fórmula de compensación por kilómetro, pendiente desde marzo, profundiza la crisis.
"Si pagan con escala vieja, a partir de las 0 horas del martes no sale más ningún coche; mandamos a guarda las unidades hasta que aparezca la plata", advirtieron desde el gremio ante la falta de certezas.
El lunes 22 de junio es el plazo limite que impuso el gremio frente a sus reclamos por desactualizaciones salariales.
Fallas en la gestión y el impacto en el servicio
El deterioro del servicio de colectivos responde a la falta de diligencia municipal para ajustar el esquema de pagos, incumpliendo la previsibilidad pactada a principios de año. Esta parálisis administrativa contrasta con la necesidad de eficiencia del sector privado, dejando a los usuarios como rehenes de una burocracia que no logra ordenar los compromisos asumidos ni cumplir con sus propias obligaciones.
Esta inoperancia es un lastre directo que golpea la movilidad de miles de trabajadores y la productividad local. La improvisación oficial en la gestión de estos subsidios revela una alarmante falta de gestión que, en lugar de facilitar la operatividad, ha forzado a las empresas a medidas extremas como el pago del aguinaldo en 6 cuotas mensuales.
La normalización del transporte público exige una gestión rigurosa que termine con la improvisación y recupere la previsibilidad necesaria para la región. Solo una rectificación inmediata del modelo de pagos podrá evitar el colapso del servicio, garantizando que el usuario deje de pagar las consecuencias de una administración que no logra gestionar los recursos con la eficiencia mínima requerida.
El lunes 22 de junio es el plazo limite que impuso el gremio frente a sus reclamos por desactualizaciones salariales.