Vecinos de un barrio de la capital de Córdoba se hartaron del descontrol nocturno y se quieren ir.
Mientras la Municipalidad a cargo del intendente Daniel Passerinino hace nada para ordenar la vía pública, donde abundan las picadas de autos, la música a todo volumen, la venta de drogas y el alcohol, muchos vecinos ya pusieron en venta su casa.
“Aquí al frente vivía mi hijo con mis nietos que no podían dormir, dado los ruidos que ocurren acá con la música, las motos con los escapes libres”, contó Oscar Fioretti, uno de los damnificados.
Según relevó Telefé Córdoba, al menos diez casas están en venta. Algunas de ellas, hace más de un año.
Vecinos venden su casa para escapar del descontrol en Córdoba
“Acá hay descontrol de bebidas, descontrol de drogas. Le venden las drogas como si fuera un caramelo más. Acá la plaza está totalmente abandonada porque vas a ver jeringas, vas a ver bolsitas, puchos de cigarrillos que no son cigarrillos, sabemos lo que son”, agregó.
Fioretti dijo que "todas las casas" del barrio están a la venta porque los vecinos están hartos y se quieren ir a otros barrios más tranquilos.
“Necesitamos que venga alguien y nos ayude. Todas las casas están en venta pero no porque las quieran vender. Quieren venderla porque no se aguanta más. Ya llevamos casi tres años, dos años y medio, sufriendo esto”, indicó al describir lo que ocurre en la plaza Heraldo Bosio, delimitada por avenidas Capdevila y Alem.
"Esto empieza desde la 1 de la mañana hasta las 8 de la mañana. Imaginate las personas que quieren ir a trabajar, ninguno puede ir a trabajar. Mis nietos no podían ir al colegio porque se pasaban toda una noche sin dormir. Gracias a Dios se cambiaron los nenes están perfectamente ahora", precisó Fioretti.
Descontrol en Villa Azalais
"Acá tenemos gente que se ha muerto, gente enferma que le hace mal esto, necesitamos que alguien nos ayude para que esto no suceda más", reclamó el vecino.
"La casa mía está en venta hace seis meses porque la verdad no se aguanta más. Mi señora es docente y se levanta a las 6 de la mañana. Y durante la noche se levanta tres o cuatro veces porque no se puede dormir", confirmó otro de los vecinos del barrio.
"Yo lamentablemente me tengo que ir del barrio porque no aguanto más. Yo vivo acá hace 30 años, no era la idea que me vaya. Lamentablemente no se puede vivir más. Esto es tierra de nadie", concluyó.